Los usuarios finales de aparatos eléctricos y electrónicos deben poder deshacerse de estos residuos de manera gratuita. Corresponde a los productores de RAEE la gestión y la financiación del ciclo de reciclado de los aparatos, desde la recogida en los difefentes puntos de reciclaje, el transporte y el tratamiento, hasta la eliminación correcta de todos los residuos.

La recogida de RAEE se articula en base a tres puntos básicos de recogida y almacenamiento, que son:
Desde los puntos limpios, almacenes de la distribución y CAC, los residuos son transportados por el operador logístico hasta las empresas recicladoras.